He leído en la prensa que Lleida (cuarta provincia catalana por numero de habitantes) es la capital catalana con mayor ratio de alumnos emigrantes. En el curso 2007/2008 se matricularon 8.420 alumnos extranjeros que representan un 12,5% del total de 66.325 niños escolarizados. Un barrio, el de Balafia, el 80% de los escolares son de origen extranjero, le sigue el barrio del Secá con un 65%.
Esta previsto que en los próximos meses llegarán entre 600 y 800 niños extranjeros que van a ser reagrupados por sus familiares. Sigue diciendo la noticia que de los 3.202 expedientes resueltos positivamente, la mitad son personas entre 0 y 18 años.
Yo no me explico como se tramitan estos expedientes. Para que un inmigrante pueda solicitar la reagrupación familiar, debe demostrar que posee un lugar donde habita, que obtiene unos ingresos suficientes para mantener a su familia, que tiene un contrato de trabajo estable y otras exigencias. Me cuesta creer que 3.202 solicitantes vivan cada una en una vivienda digna. Me cuesta creer que obtengan ingresos superiores a 1.500 euros. Me cuesta creer que todos tienen un contrato fijo. ¿Cómo se miran estos expedientes?
Yo comprendo que estas personas tengan el deseo de estar con sus familias. Yo querría estar con mi familia. Pero es de suponer que una parte muy elevada de estas solicitudes son falsas. No se tiene una vivienda, están viviendo en pisos pateras, no se cobra 1.500 euros, es fácil falsificar una hoja de salario. No se tiene un contrato fijo, se presenta un contrato fijo que al día siguiente deja de serlo. Esto es así, y esta es la realidad. Mi pregunta es ¿qué haremos con todas estas personas cuando las cosas no vayan bien? ¿Cómo subsistirán? Debemos tener en cuenta que hemos vivido unos años de verdadera fantasía, que en poco tiempo la realidad nos hará tocar los pies en el suelo [y lo encontraremos frío, muy frío] y lo que podremos ver serán verdaderos dramas sociales. Pero cabremos todos en esta selva?